sábado, 11 de agosto de 2007

ELLA

Miró hacia atrás, con la esperanza de que se hubiera ido, pensó que quizás había conseguido despistar la entre la multitud. Pero era absurdo engañar se, él sabía que seguía allí...observando cada paso, cada movimiento que él hacía, lo podía sentir. Cuando su ojos recorrieron aquella gente que le envolvía la encontró, mirándole. Sí allí estaba riéndose de él, dejándole bien claro que hiciera lo que hiciera nunca podría escaparse de ella, podría viajar a ciudades desconocidas, podría dejar su casa incluso podría esconderse que ella siempre le encontraría. Ese pensamiento le hizo recorrer un escalofrío por todo su cuerpo...cuanto duraría esa situación?. Era ya mucho tiempo que intentaba hacerla desaparecer de su vida pero no lo lograba..la impotencia se apoderaba de él y la desesperación lo enloquecía.

Esa tarde había estado con ella sentado en el sofá de su casa, se enfrentó a ella, había tenido el valor de mirar la a la cara sin llorar, decir le que su vida iba a cambiar, empezaría una nueva vida, una nueva vida sin ella. Pero ella no agacho la cabeza ni derramo una sola lágrima, ella solo le miró e hizo lo que mejor sabía hacer..callar..el silencio se apoderó del salón..pero no por mucho tiempo..era insoportable, él se levantó dirigiéndose hacia la puerta y antes de cerrar de un portazo gritó :no quiero volverte a ver, me has entendido?. No esperó respuesta sabía que no la tendría, era inútil.

Salió a la calle y se marchó hacia aquel bar donde había pasado tantas tardes junto a ella con la esperanza de encontrar alguno de sus amigos y olvidar la. Al llegar un suspiro de alivio se escapo de sus labios. En una mesa se encontraban dos de sus mejores amigos. Se dirigió hacia ellos y los saludo con un efusivo abrazo. Era una pareja perfecta, pensó él con el corazón compungido, se alegraba por ellos. Y entonces la esperanza se asomó en sus ojos, él algún día encontraría alguien con quien se encontraría seguro, feliz alguien quien le haría olvidar la.

Pero enseguida noto esa sensación...la sensación de que ella estaba cerca..lo había encontrado, y esa pareja solo era una pequeña pared que ella podía derribar con un ligero soplo. En ese instante un susurro inaudible hizo volver le a la realidad, delante de él ya no estaban sus dos amigos, solo estaba ella, allí delante mirándole fijamente. No podía ser..su gesto se contrajo en un vano intento de no llorar...pero no lo logro...un velo borroso le nubló la vista prediciendo aquellass lagrimas que tanto conocía. Bajó la mirada, no quería verla, el dolor era insoportable, y otra vez ese maldito silencio...se levantó y corrió hacia la calle. Una vez allí podría confundirla entre esa multitud de gente....

Pero tampoco fue así..hiciera lo que hiciese allí estaría ella...podía intentar la engañar hablando con esa gente a la que él llamaba amigos...o besando labios desconocidos.. pero cada uno de esos besos provocaba en ella una carcajada...porque sabía que esos labios y esas borracheras con los amigos no hacían olvidarla, sí, quizás por unos momentos no pensaba en ella pero al día siguiente al despertar en su cama no encontraría esos labios de la noche pasada ni a sus amigos, solo encontraría un montón de botellas vacías y a ella mirándolo fijamente.

Estaba derrotado, cansado y abatido, entonces lo entendió todo...se rendía. Ella había vencido, y cogidos de la mano como dos grandes amantes volvieron a casa.

Cuando abrió la puerta un gélido escalofrío se apoderó de su corazón...le pareció que el silencio por un momento había desaparecido...era ella.. Una voz que le dañaba en su interior le susurro: cariño yo siempre estaré contigo no te dejaré nunca, me tendrás a tú lado hasta que la muerte nos separe, y al terminar la última sílaba dibujó una sonrisa burlona en sus labios.

Lo siguiente que él escucho fue un disparo, y posteriormente sintió alivio, paz, lo había logrado, se había librado de ella.

Al cabo de varios días en los diarios locales se podía leer: se encuentra un chico muerto en su piso con una única testigo, la Soledad.


La vida es dulce o amarga
lo corta o larga ¿que importa?
El que goza la halla corta
y el que sufre la halla larga


Que conste que no era consciente de la existencia de esta canción hasta hoy.. pero es perfecta...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

...aseguraría que he oído esta historia en alguna otra parte... Molt xula! :P

Felicitats pel blog!

J Mezquita P dijo...

Bueno niña después de mucho insistir, me he decidió por leer de nuevo este relato para poder así escribir un comentario. Y cual ha sido mi sorpresa cuando a la segunda vez que lo he leído ha sido cuando realmente he entendido lo que querías transmitir. Si, llámame torpe pero yo soy asiN, bueno si te vas a meter conmigo llámame “atarrinao” que me gusta más.

Bueno sabes que no estoy pasando uno de mis mejores momentos así que mi comentario será un poco triste y no algo mas optimista como habitúan ser… pero ya sabes que desde que regresé de Barcelona estoy que no levanto cabeza, pensé que era del jetlag pero ya he tenido tiempo de recuperar y no lo he conseguido… así que no se porque será.

La cosa es que el Mezky que tu conociste te diría que este relato es impresionantemente bueno, que le ha encantado, que escribes de puta madre, pero que como ficción está bien, que tu no puedes esperar eso de la vida real y todo eso, que la vida puede ser maravillosa y no necesariamente te tiene que estar la soledad acechándote…

Pero la realidad es que el Mezky de ahora solo tiene palabras como, además de lo anteriormente dicho sobre el relato (que este relato es impresionantemente bueno, que le ha encantado, que escribes de puta madre) te digo que lamentablemente es un riesgo con el que jugamos en este gran tablero que es la vida… la soledad da miedo, si, mucho. Pero es una opción, bueno mas que una opción pienso que es una posibilidad… yo creo (como ya sabes) que mi destino ya está escrito y en el no comparto ninguna de las líneas con nadie… Quizás piense en negativo, pero no me veo dentro de unos años viajando con mi mujer y mis tres hijos, que una bruja me dijo una vez que iba a tener, a visitar a la Tía Anne, es algo que veo imposible que pase, quizás por lo que siento o precisamente a causa de lo que siento.

Perdóname este alarde de pesimismo y abatimiento pero mis últimos días, al igual que el cielo de Andalucía están llenos de tonalidades grisáceas (no le busques metáforas a esta ultima frase, es que ta nublao en mi pueblo, :P)

Espero que nunca te cruces con ELLA.

Un besazo, ojazos.